jueves, 7 de julio de 2011

el Monzón, la Tramontana, o el Pampero



Adivino que un viento fuerte va a soplar, está en el aire eléctrico de algunas  mañanas, en el insoportable resplandor de todos los mediodía, en el comienzo de la noche que nos zambulle a todos en la oscura aventura de esperar con confianza que volverá a amanecer.

Pero prefiero no adivinar, sorprenderme, quedarme desprevenido, llegará lo nuevo y vendrá el Monzón, la Tramontana, o el Pampero,  confirmando mis sospechas, despeinando las certezas, dejándome entregado a la brújula de la intuición que se presentará para darme un rumbo o zozobra en las aguas profundas del porvenir que traen lo que no sé.

La incertidumbre del explorador espacial que sin conexión con Huston pedalea  su nave para llegar al planeta desconocido,  la incertidumbre de un   náufrago que nada hacia la isla de un horizonte , sin saber si una colonia de jíbaros  o un paraíso con una laguna azul, están ahi esparándolo.

Ya me dejé ilusionar por espejismos que mienten con perverso realismo imposible de no creer,  no espero que se cumplan los planes, espero que estos mejoren o empeoren,  ahora ya sé que  la hoja de ruta tiene faltas de ortografía, sintaxis y redacción.

Nací comiendo dulce de higo , escuchando las olas romper en la madrugada y esperando que cuando saliera el sol ya fuera grande

QUIERO NAUFRAGAR Y SOLO ME ENCALLO




quiero naufragar y solo me encallo ,
me suelto de la realidad y tropiezo con las facturas del teléfono,
abrazo a un amante y no hay amor,
despido a quien no llega por miedo a que se quede ,
se caen los velos  de los chicos del arén ,
subo la montaña sin saber que es un volcán a punto de hacer erupción .

ROMEO Y JULIO COTIDIANO / Steve Walker , canadiense






Concédeme la gracia de la castidad, pero todavía no



"En la aurora de mi juventud, te había yo pedido la castidad, pero sólo a medias, porque soy un miserable.
Te decía yo, pues: Concédeme la gracia de la castidad, pero todavía no; porque tenía yo miedo de que me escuchases demasiado pronto y me librases de esa enfermedad y lo que yo quería era que mi lujuria se viese satisfecha y no extinguida".

San Agustín

CHICO RGB / Fabio Galván , argentino












SOLO PARA MIRAR

Su belleza  hacía sonar las campanas de mis ojos a un volumen que rizaba los ecualizadores de mi espalda.
Pero dormimos y los besos estaban secos como aire de  glaciar, el abrazo incómodo como un triangulo puntiagudo.
Mi  desconcierto le hacía preguntas al abismo que se abría ahí a mi lado entre la tanta belleza y el tan poco placer.

Me resigné a que solo era un chico para mirar.

LA SED NO ES NADA , LA IMAGEN ES TODO



SI EL SOL FUERA NUESTRO DIOS

El sol lo hace ver dorado, es como si hubiera una cierta complicidad entre ellos, me dio que pensar, si el sol fuera nuestro Dios, el sería un Jesús Cristo enviado a la tierra para darme calor, calentarme, quemarme, derretirme, hacerme sudar, deshidratarme, evaporarme.
Era un rubio que parecía haber crecido en un verano eterno, comiendo avena y jugando con un perro tan parecido a él que debería ser un golden retriever.
La cara de quaker recién llegado a la ciudad era desmentida por una remera gastada de los Sex Pistols, un jeans viejo y otra vez, un detalle de niño bien, unos Reeboks tan caros como el alquiler de un mes de  mi pieza de apartamento compartido.
Parecía lejano como Orlando Bloom en el afiche de una película, hasta que hicimos contacto a través de un glory hole.
Besaba con el rock’n roll de su camiseta, me acariciaba como le habría hecho a su perro una tarde de domingo mientras miraba una película en Cinecanal.